Qué le pasa a Messi?

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El critico momento que atraviesa el Barça de Messi es recogido en Argentina en todos los medios periodísticos. El récord del argentino, quien alcanzó a Di Stéfano como máximo artillero en los Clásicos fue relegado a un segundo plano, frente al debate sobre la autogestión de los equipos de fútbol más exitosos.

Durante la semana se produjo un encendido debate en las tertulias y en las redes sociales ya que varios periodistas habían defendido la idea de la autogestión y muchos habían insistido en que equipos como el Barcelona podían prescindir del entrenador.

Acostumbrados ya a hablar del éxito del mejor equipo del mundo, y de los récords que pulveriza Messi, esta vez los elogios cedieron paso a las dudas y los cuestionamientos.

‘No hay récord que tape el momento más crítico’, tituló El diario La Nación. ‘¿Qué te pasa Barcelona?’, se pregunta el diario Clarín, que destacó el récord de Messi, pero ensalzó a Cristiano “por ser más determinante que La Pulga”. El diario Olé, siempre con su toque de humor, tituló ‘Llamen a Mou que Roura está en cualquier distraído’ haciendo referencia a la falta de conducción en el equipo culé.

Pablo Giralt, quien narró en Madrid para la señal Direct TV, analizó para MARCA. “Contra todos aquellos que hablaban de la autogestión, ahora quedó en evidencia que el Barcelona no se puede autogestionar ni ningún equipo del mundo por más buenos que sean sus futbolistas. La situación del entrenador es complicada, pero creo que se necesita un nuevo entrenador para encarrilar esta situación y planificar lo que viene”.

Y analizó el momento de Leo: “Messi no juega solo, aunque sea el mejor jugador del mundo. Esta demostrado que necesita de sus compañeros para ser el mejor”, concluyó.

La depresión azulgrana
Marcelo Sottile, prosecretario del diario Olé, ahondó: “El Barcelona parece un equipo deprimido. El espejo no le devuelve la imagen del mejor, del más lindo. Hoy se ven más de once caras que tienen poco ánimo; poco rato de lucidez individual; poco recurso táctico desde el banco; y hasta poco físico -producto de las piernas o de la cabeza triste- para cambiar el ritmo y superar las estrategias del Milan y del Madrid, que le han ganado con orden y mucho fútbol”.

Sottile es cauto: “Incentivar el presagio del final de un ciclo parece apresurado, hasta poco respetuoso. Ojalá que no. Tan grandiosa es la marca del Barça, que obliga a no llorarlo hasta verlo muerto dos veces… Sí parece tiempo para asegurar que, lógicamente, extraña a Guardiola. Y ya no se puede dudar de la importancia de tener a un entrenador de élite para este grupo extraterrestre de futbolistas. El Barcelona es un equipo lujoso, bello, pero inmensamente táctico. Así Pep hizo mejor a Messi.

Ahora Leo bajó por esas carencias, por su propio apagón, por no poder romper su propio molde, pero también por no tener un conjunto que lo ayude a jugar. Hoy solo no puede”.

Daniel Arcucci, director de la Sección Deportes del diario La Nación y columnista de la señal Fox Sports, era claro: “Esta derrota del Barcelona sirve para revalorizar el rol del entrenador. Pegarle a Roura es lo más fácil. Hay que valorar más todo lo que el Barcelona fue. Aun con sus estrellas, queda demostrado que el equipo culé tuvo un gran trabajo detrás para ser el mejor del mundo, para jugar con esa voracidad y esa precisión. Hoy ya no tiene esa capacidad”.

El papel de Guardiola
Arcucci reivindica a Guardiola: “Hay un análisis superficial que se hace, que dice que el Barcelona juega siempre igual. Y no es cierto. Basta con ver en cuantas posiciones ha jugado Messi en la era Guardiola dependiendo de quienes fueran sus acompañantes. El Barcelona está sumido en una inercia: siempre ganamos y vamos a seguir ganando. Pero ya no es así. Esa invulnerabilidad se ha convertido en vulnerabilidad. El problema no es sólo que no gana, sino que no merece ganar”.

El periodista es contundente: “Ahora Messi es en el Barça el jugador que fue en la selección antes de Sabella. Porque aun el mejor jugador del mundo, necesita la estructura de un equipo que lo acompañe, esa organización y la confianza de sus compañeros lo hacen mejor jugador. Se acabó una etapa gloriosa del Barcelona. El equipo deberá afrontar una autogestión de emergencia para afrontar al Milan y superarlo”.

Julio Marini, editor jefe de Deportes de Clarin, lo ve así: “El fútbol es un juego (aún) de equipo y el Barcelona hizo la exaltación de eso, precisamente: el juego de equipo. Lo hizo durante los últimos cinco años convirtiéndose en el más grande de todos los tiempos. Messi viene de tres temporadas agotadoras en su club y en la Selección argentina, jugando siempre y al máximo nivel. Barcelona perdió contra seguramente el segundo mejor equipo del mundo (Real Madrid) sin que lo aplastaran y contra el Milan, igual”.

El mensaje es optimista: “El tema sigue pasando por Barcelona, que es el que dejó la puerta abierta para que lo superaran. Lógico en cualquier equipo o gran equipo. Messi vive algo similar. No hay crisis, ni final de ciclo ni agonía o ruinas. Cuando vuelvan a sintonizar la misma frecuencia, y Messi recargue pilas, todos los demás volverán a jugar por el segundo puesto, por el balón de plata, y el juego del fútbol agradecerá el fin de la siesta del Barcelona”.

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